Cierro los ojos y tu imagen empieza
A tatuarse,- a posarse Lentamente en mí fría mente-.
Mi alma te llama a gritos y sin saber que no puedo verte,
Solo puedo imaginarte, solo puedo pensarte.
Miro la luz de la vela, miro los ojos del fuego.
Te miro a ti, deseo a ti; mi cadente compañía.
Entonces me convierto en un demente,
Intento acariciar el fuego, intento besarlo.
El fuego ardiente toca mis labios,
Reacciono y me doy cuenta que no eres tu.
Mi mente reanuda sus coherentes pensamientos,
Solo es una llamarada que se asemeja a tus besos.
Draco Z. Amortem
domingo, 30 de enero de 2011
Fuego
8:24
Draco Z. Amortem



2 comentarios:
waoooo simplemente quitapalabras eso la relidad es algo tan decepcionante
si sigues así seras un escritor muy reconocido... éxitos en tu vida!
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